
Sofi Solari Adot, comunicadora, escritora y nómade.
Es colaboradora en Eme del diario El País, Uruguay y columnista
literaria en Radio RBC de Piriápolis.
Es autora de la novela autobiográfica, No siempre fuimos nómades y
dicta el taller de escritura on line Las palabras también importan.
@sofisolariadot
A veces puedo verme vieja. Me he dejado el pelo blanco y aún lo conservo largo. Un jean suelto arremangado, una camisa leñadora, flores en la mano y mi amado sombrero de paja, herencia de mi abuela, como testigo de la historia de mi vida. Imagino una cabaña en el campo, pero cerca de cerros y mar, una hamaca paraguaya en el living, el café humeante, las medias gruesas, el crujir de las maderas en brasa, el aroma a chimenea que tanto me disgustaba de niña y que, en la madurez, ahúma el ambiente lo justo y necesario. Un quesito por ahí, y una manta cerca de la biblioteca barroca.

Llegará el día en el que pueda juntar todos mis libros. Hasta entonces, me pierdo en bibliotecas ajenas y en librerías. A veces me sorprenden ciertos hallazgos como aquella en Montevideo, sobre la calle 18 de Julio a tres cuadras de Plaza Independencia y dos de la Plaza del Entrevero. Muchos libros de oferta en la entrada, una librería tradicional, peldaños gastados y un viaje al pasado en el segundo piso. Miles de ejemplares de tapa dura en color ocre, gris agrietado y marrón húmedo. El techo alto y libros por todos lados, hojas amarillentas, polvo y alergia, una alfombra que ha anidado ácaros por décadas y una escalerilla de madera. Me encuentro rodeada.
De palabras, ideas y voces que han dejado tatuada su huella en tinta y papel. Hoy, es el DíaB de los libros. El Día Internacional de la Bibliodiversidad. Entonces, me quedo un rato para honrar, así como lo hago con mis ancestros, a todos esos libros que no salen en las listas de los más vendidos, a todos esos autores que tienen algo para decir, a todas esas ideas que viven eternamente en los libros. Esos objetos que cobran vida a través de su aroma, color de tapa, tipografía del título, amigos de estantería, afinidad, competencia de ventas, época de nacimiento.

Los libros son energía y magia, por eso, como buenas amantes de la lectura y de la escritura,
hoy con Sofi & Sofi te proponemos:
1) Participá en IG del sorteo del libro de Sofi Solari Adot “No siempre fuimos nómades” (la historia autobiográfica de su familia nómade @losfeippe) y del E-Book “Las palabras también importan” (El taller de escritura para redes sociales que dicta Sofi Solari Adot.
2) Elegí un libro de tu biblioteca, dedicalo a un lector anónimo y dejalo en un lugar público.
3) Contános qué libro leíste más de dos veces y por qué.
Por último, quiero compartir la reseña de un libro que me encantó y que tiene que ver con el
tema de hoy, la BIBLIODIVERSIDAD.

LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS DE DAVID FOENKINOS
Cuando me di cuenta de que estaba engullendo sus letras como una golosa, ya me encontraba escribiendo esta reseña. ¡El título es maravilloso! Hace referencia a una pequeña librería en el interior profundo de Francia donde los autores depositan sus obras rechazadas por las editoriales.
La joven editora Dolphin y su novio escritor encuentran allí́ una obra maestra: “Las últimas horas de una historia de amor” escrita por un tal Henri Pick, fallecido dos años antes. Según su viuda, Henri nunca leyó́ un solo libro y mucho menos escribió́ nada que no fuera la lista de compras.
Es una obra donde los personajes se sienten perdedores, tienen historias inconclusas que dejan
huellas en su dignidad. Está contado con una línea de humor melancólico, tan tragicómico que
provoca carcajadas viscerales. Como no me gusta spoilear la trama, solo comparto una frase que
amé pues define porqué me apasionan las novelas y hacerme la novela-siempre-: “La vida tiene
una dimensión interior, con historias que no se materializan en la realidad, pero que no por ello
dejamos de vivir”