
Barmaid y Barmanager
@ginabartender
“Su Majestad, algunas de las cañas de azucar que se plantaron han prendido”
-Carta de Cristóbal Colón a sus Majestades, los Reyes Católicos en Enero de 1494-
Cuando pensamos en Ron, también conocido como Rum o Rhum, creo que a la mayoría
enseguida se nos viene a la mente imágenes de playas caribeñas, piratas o navegantes
¡Y no estamos tan errados! Hablar de Ron es hablar de caña de azúcar, caribe, sol y
aguas turquesas, pero también es hablar de marinos, batallas y conquistadores.

En épocas en las cuales no existían sistemas de conservación de los alimentos, los
navegantes morían pronto debido a que los alimentos se ponían feos y el agua no era
potable. Un día, por casualidad, descubrieron que añadir bebidas destiladas o
fermentadas era la mejor manera de hacer que el agua fuera potable. Así, los piratas
empezaron a añadirle ron al agua para poder tomarla. Además, al ron también se le
atribuyen propiedades medicinales. Era utilizado para prevenir enfermedades como el
escorbuto, la gripe y para eliminar el estrés.
El ron que bebían los piratas era más salado de lo que creemos. Se sabe que los barriles
en los que lo transportaban, se llenaban de agua marina una vez subidos a bordo para
mantener un contrapeso.
Pero volviendo a la historia, sabemos que la caña de azúcar aparece en América con la
llegada de Cristóbal Colón en su segundo viaje en el año 1493. En ese momento,
encontraron un clima ideal para la producción y esto ayudó a que rápidamente se
establecieran plantaciones que, a su vez, permitieron exportar azúcar a Europa y con su
desarrollo, en el año 1516 partió el primer cargamento desde el Caribe a España.
La popularidad del ron empezó a preocupar a las destilerías francesas. El 14 de enero de
1713, un decreto real prohibió la venta de melazas y sus derivados en Francia. El ron
estuvo prohibido por cincuenta años, lo que provocó un aumento del mercado negro.
Un cóctel que marcó historia en Cuba, considerado el primer cóctel cubano, es la
Canchánchara. Surgió en el siglo XIX, en la época de las guerras de independencia en
Cuba. Los soldados, para soportar el frío, inventaron una mezcla para mantenerse
calientes con ingredientes sencillos de obtener en esos tiempos: miel, limón y aguardiente
de caña (ron).
Hoy en día podemos encontrar muchas variaciones de la Canchánchara, reemplazando el
jugo de limón por jugo de naranja u otros cítricos, utilizando miel con especias, aguas
saborizadas, cordiales, y/o distintos tipos de rones para darle una vuelta sabrosa a este
cóctel cubano.
En la actualidad, podemos encontrar diferentes tipos de rones: blanco, dorado, añejo, con
especias, con altos contenidos de alcohol y hasta rones premium. Todos están realmente
aptos para disfrutar en mezclas de coctelería clásica cubana, en coctelería vanguardista,
y otros para disfrutarlo on the rocks en cualquier momento del año
¡Salud Piratas!



